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domingo, 31 de mayo de 2015

Decir adiós es crecer.




Casi nunca estamos preparados para despedir a los seres que amamos. Siempre queda ese sentimiento de derrota al saber que nada se puede hacer cuando llega ese último momento. Es una sensación agridulce que se conjuga con miedo y desesperación. 

Cada uno de nosotros elegimos los maestros para nuestras vidas, que llegan para enseñarnos cosas y experiencias. A veces se manifiestan de manera dolorosa, pero cada partida es en definitiva un regalo en un empaque triste.  Siempre quedará un aprendizaje. 

Uno siempre quiere una última palabra, un último abrazo, una última mirada, cinco minuticos más de compañía, porque no entendemos que el tiempo es perfecto y que a veces pedir más es prolongar la agonía del apego. 

Luego de tanto tiempo no se sí las lágrimas se agoten, pero es prudente hacer manifiesto mi deseo de dejar ir, para que fluyas, para que seas quien quieres ser. 

El amor seguirá intacto, pero lo transformaré en agradecimiento permanente por todas y cada una de las veces que fui feliz, por lo que aprendí, por lo que me quedó, por quién fui cuando tuve tu compañía, por quien me convertí, por quién soy hoy.

Dejar ir es también una manifestación de amor, es aceptar el libre albedrío que ha sido el regalo que nos ha sido otorgado para construir. 



miércoles, 25 de febrero de 2015

Amor peludo, el más puro amor




Soy actualmente la madre de tres peludas hermosas: Nala, Lola y Hikaru, pero desde pequeña tuve la oportunidad de saber lo que significa cuidar una mascota y al mismo tiempo recibir el más incondicional y desinteresado de los amores. Hoy 25 años después de compartir mi vida con mis pequeñas peludas, quiero publicar esta entrada como un homenaje a mis niñas de cuatro patas y expresar lo aprendido de cada una de ellas. Sé que no voy a transformar el mundo de nadie con este texto y sé que no voy a enseñar mucho acerca del relacionamiento con las mascotas, pero  para mí, es una manera de agradecer a estas almas lo que me han brindado y de alguna manera inmortalizarlas, ya que ellas no son eternas. 

Lupita (Pinsher): negrita y café, de temperamento muy fuerte, segura de sí misma y protectora como ninguna otra. Fue una gran mamá,controladora de los espacios y de las personas. Fue mi primera mascota, una perra muy obediente, desconfiada de los desconocidos o de aquellos que fueran capaces de acaparar mi atención más que ella. Su muerte fue triste, un cáncer producido por querer alimentar un hijo que no era de ella le cobró la vida, aun así demostró su fortaleza y el poder de su instinto. 

Pinina (Pinsher): color canela, hija de Lupita, de ella heredó su temperamento, sin embargo, era mucho más amigable que su madre. Su genética fue menos fuerte, pero fue una gran compañera. No soportaba que la cambiaran por un libro, o un celular, siempre busco afecto, y por lo mismo se dejó disfrazar: poner moños, pañoletas, camisetas (Lupita jamás nos permitió esa clase de relacionamientos). Era un perrita aferrada a la vida, sus 17 años dieron cuenta de ello, varias veces perdió el conocimiento pero al mismo tiempo sobrevivió. su muerte me generó la más profunda tristeza, pues un accidente, acabo con su más apegada manera de seguir en este plano acompañando a sus queridos humanos. 

Nala (Pinsher): hijita de Pinina, la más noble de la descendencia, es mi alma gemela, es pulcra, no se involucra mucho con la gente, es elegante para caminar y estilizada. Prefiere mi cama que su cama, prefiere estar conmigo hasta cuando me estoy bañanando. No le gusta que la molesten, y es temerosa. Ella es mi gran amiga y compañera, de ella he aprendido a ser prudente, espero que la vida nos dé muchos más años junticas, aunque tu cabeza ya está blanquita, espero que seas fuerte para resistir el momento en que la vida se te esté apagando como una velita. 

Lola (Pinsher): hija de Nala, es un verdadero milagro, es tan pequeña, que cuando nació no podía alimentarse y por poco se muere. Por fortuna con leche de vaca y un tetero logramos salvarla, era imposible no conservarla. Es la alegría de la casa, es como una saltarina que brinca por todos los espacios, prefiere dormir enrollada y trata de imitar a su madre en lo que más puede. Es protectora, así tan chiquita como es, se cree un Dóberman. Es una pulga que no escatima en besos y abrazos para toda la familia. 

Hikaru (Golden Retriever): es adoptada y aunque es muy diferente a las demás encaja de manera armónica y perfecta a la manada. Llegó a mi vida como el complemento del amor y desde ahí ha sido como mi hija, con ella he experimentado amor de madre y ella me corresponde de la misma manera, ya dejó de ser una cachorra y yo solo me pregunto: ¿cuándo te creciste tanto, que no me di cuenta? Es blanca como la nieve, tierna e inteligente. Me pide a mordiscos que no la deje sola en casa y baila de emoción cada vez que sabe que es su hora de paseos, Es en definitiva mi mayor amor. 

Cinco perritas han marcado mi vida, algunas de ellas ya están en el otro lado del arco iris esperando por mí, otras aun son mi compañía.  Muchos han sido los momentos vividos con ellas y muchos los aprendizajes, más me enseñan ellas a mí de lo que yo puedo enseñarles a ellas. La vida con las mascotas debe ser un proceso de responsabilidad, de comprender todo lo que implica traer a nuestras vidas una peludita, pero a cambio la recompensa es infinita e incalculable. Gracias a todas y cada una de mis perritas por todo lo que me han entregado. 



miércoles, 4 de septiembre de 2013

Parafraseando a Zygmunt Bauman


A propósito del día del amor y la amistad que se celebra en nuestro país en el mes de septiembre, cabe hacer una reflexión acerca de las relaciones de la sociedad en un contexto interconectado gracias a la globalización, en el que a diario somos testigos de los cambios radicales que impone la condición humana. Ya lo decía el sociólogo polaco Zygmunt Bauman, al plantear los riesgos y angustias de vivir juntos y separados en nuestro moderno mundo líquido, un miedo que impide que existan vínculos duraderos más allá de las meras conexiones. “Nuestros contemporáneos, dice Bauman, desesperados al sentirse descartables, siempre ávidos de una mano servicial, sin embargo, todo el tiempo desconfían del estar relacionados sobre todo si es para siempre, temen convertirse en una carga y desatar expectativas que no pueden ni desean soportar”.

Las representaciones de estas relaciones líquidas que plantea Bauman, pueden ser fácilmente comparables con las conductas de consumo de los seres humanos. Es como ir a los centros comerciales y realizar compras, más motivado por las ganas que por las necesidades. Hoy por hoy, los almacenes son diseñados por expertos del mercadeo con el propósito de satisfacer un deseo basado en un estilo de vida idealizado. Así mismo, como elementos de la cadena productiva son tratadas las relaciones de hoy en día, con un fin de consumo inmediato, sin muchas preparaciones previas y sin muchas condiciones: si un producto resulta defectuoso o no cumple con las expectativas, puede ser cambiado por otros. Pero aun en el caso de que el producto cumpla con lo prometido, ningún producto es de uso extendido, después de todo, autos, computadoras o teléfonos celulares en excelentes condiciones van a engrosar la pila de desechos; la meta es tener la versión nueva o mejorada de cada artefacto.

Dada la transformación de la sociedad, hablar de compromiso o establecer relaciones para siempre resulta en propósito inalcanzable. Por eso mismo la metáfora de la liquidez en las relaciones que plantea el sociólogo polaco, puede llegar a ser adaptable a estos nuevos tiempos que estamos viviendo. Lo que diferencia a la sociedad actual de aquella de la modernidad en su fase sólida, que buscaba ser duradera y resistente al cambio, es la creciente debilidad de los lazos sociales. El poder de licuefacción se ha desplazado del "sistema" a la "sociedad", de la "política" a las "políticas de vida", ha descendido del "macronivel" al "micronivel" de la cohabitación social. En esta forma privatizada de la modernidad, el peso de las responsabilidades y los fracasos cae primordialmente sobre los hombros del individuo. Como los zombies, que son una mezcla entre lo vivo y lo muerto, la estructura sistémica se ha vuelto remota. Los sólidos se moldean de una vez mientras que el control de los líquidos exige mucha atención, esfuerzo permanente frente a una posibilidad de éxito menos previsible (Z.Bauman, Modernidad líquida, México, FCE, 2002).


Muchos autores, hablan de la desaparición de la sociedad y a pesar de ello, Bauman no es un pesimista, por el contrario cree en la posibilidad de realizar transformaciones desde la sociología para que se puedan construir nuevos contextos con mayores esperanzas en el que la gente pueda ser feliz y logre construir relaciones duraderas, pero para lograr tal fin hay que superar los conceptos implantados por la modernidad y de esta manera diseñar nuevas experiencias más humanas y menos materialistas, más duraderas y menos efímeras, más sólidas y menos líquidas. 

domingo, 25 de noviembre de 2012

Las palabras construyen puentes

Adorable puente se ha creado entre los dos
En ocasiones sentimos que caemos al vacío, sobretodo cuando en el texto que vamos escribiendo con nuestras experiencias personales vemos que en lugar de puntos suspensivos lo que se viene apresuradamente es el punto final. Ese que nos indica que la historia ha llegado a su fin y que ya no habrán otras versiones de ese libro, más que la opción de comenzar uno nuevo.
Y es que así, en silencio, y sin explicaciones es como he terminado la mayor parte de mis relaciones: personales, profesionales, laborales, de amistad. Así, de la forma más sencilla, pero más dolorosa: en silencio.
Creo yo que el silencio es bueno porque en el queda la facultad de ser dueño del sentimiento sin tener que acudir a los efectos secundarios que quedan cuando se expresa lo que se siente. Pero también creo que no hay dolor más hondo y más prolongado que no decir lo que se lleva por dentro.
Retomo esta reflexión, más motivada por la intensión de exponer mis razones de porqué decir lo que nos aguarda en el corazón es más saludable, puede que no sea lo más discreto, pero seguramente las palabras pueden salvar una vida, sobretodo la de uno.
Desde el momento que me tope con Hermes, el dios griego de la comunicación, en un oráculo, decidí que las palabras serían como los puentes tan fuertes o tan debiles como quiera que sean.
Las palabras pueden ser como puentes construidos para pasar rapidamente de una situación a otra, como aquellos que se construyen con palos de madera y son temporales. Pero pueden haber puentes tan fuertes y vigorosos como aquellos que soportan alto tráfico, grandes cargas, son largos y duraderos.

Cuando se ama a alguien más vale construir puentes duraderos, con una excelente comunicación. Expersar lo que sentimos para darle fortaleza a las relaciones es fundamental sobretodo cuando entre punta y punta de ese puente esta la disntacia, la cual se hace más amigable y menos lejana cuando somos capeces de expresar lo que habita en el fondo del corazón.
Cruza al amor.
Yo cruzare los dedos...

Puente Gustavo Cerati

martes, 12 de junio de 2012

El coffee break, sólo cinco minuticos para el placer




Desde que pensé en la creación de este blog, lo hice inspirada en esas pequeñas pausas activas, en las que en ocasiones cambiamos de temas, cantamos, nos imaginamos cosas diferentes, hablamos con otras personas, como cuando salimos a una ventana y observamos un nuevo mundo.
Muchos de esos momentos los he vivido al lado de un buen café, por eso llamar "Coffe Break" a mi blog, no era otra cosa diferente que hacer un tributo a esos pequeños momentos que puedo describir con lecturas cortas, pero llenas de los sentimientos que me inspira la cotidianidad.
Hoy me encanta encontarme con este post que narra el mito y la historia de esos cinco minuticos destinados a la pausa para tomar café. El post me lo encontre en una de mis páginas favoritas y se puede leer aquí:




viernes, 13 de abril de 2012

Aire soy

Una idea, un continente una mirada, casi sin querer... 
Se me escapa se me nubla, no se acaba, casi sin querer. No hay nada ya!
Tocarte por dentro besar... No hubo y no habrá. No hay nada aquí ya 
Volarme y al tiempo volar...




Mucho estilo, mucha sensualidad, mucha elegancia hay en este video que recoge esencias de los 80´s pero en un lenguaje que solo un artista como Miguel Bosé es capaz de expersar. 


Par mí uno de los más grandes exponentes latinoamericanos, con un gran sentido por lo social y lo político. Uno de mis favoritos por siempre y para siempre. 


...Y la duda en sentimiento transformada, casi sin querer
No hay nada ya, tan bello es caer a tus pies 
No hubo y no habrá, no hay nada aquí ya 
¿De quién es el cielo, de quién?

Extrañitis



Y sí,  porque eres mi primer pensamiento en la mañana y mi mayor deseo en la noche
Porque me quitas el aliento
Porque me coges de la mano y me enseñas a caminar y a construir proyectos compartidos
Porque mi piel se eriza cuando me tocas
Porque mis labios se estremecen ante los tuyos
Porque mi corazón recuperó sus latidos
Porque mi razón sabe que eres tu la persona con quien quiero compartir mis días...


Puedo buscar mil razones más y las voy a encontrar porque fuiste el loco osado capaz de sacar a esta cartesiana de su propio plano 


Te extraño y quiero pronto tenerte cerca para siempre!!!